¿Por que Riedel?

Porque el mismo vino sabe distinto en función de la forma de la copa. Experimente y decida.

Porque es la pionera en estudiar este efecto.

Porque no diseña sus copas en función de la estética sino de la utilidad.

Porque en la fase de diseño se involucran a bodegueros, someliers y expertos mundiales.

Porque………… Porque una copa no adecuada puede estropear ese momento de placer al saborear un buen vino.


Introducción

“Riedel” investiga continuamente las relaciones científicas tan complicadas entre las variedades de uva y la forma de la copa. Este trabajo exige organizar frecuentes seminarios y catas a las que asisten propietarios de bodegas y expertos de todo el mundo.

Robert Parker, uno de los expertos en vinos más importante a escala mundial, señaló, hace poco, que "Riedel” fabrica las copas más perfectas desde el punto de vista técnico para disfrutar del vino". El efecto de estas copas es acusado al degustar vinos de calidad. Me quedaría corto al ponderar hasta qué punto se nota la diferencia. (Robert M. Parker, Jr. The Wine Advocate).

El diseño de las copas tiene por objeto acentuar la armonía en vez de los defectos del vino.

Riedel ha considerado siempre que la copa de vino es un instrumento que ha de aunar la personalidad del vino con su olor, su sabor y su aspecto (incluida la belleza de la copa).

Para saborear plenamente las distintas variedades de uva y las características sutiles de cada vino, resulta indispensable utilizar una copa cuya forma coincida plenamente con el fin que pretendemos conseguir.Recae sobre la copa la responsabilidad de realzar la calidad e intensidad del bouquet y dirigir el vino hacia los lugares deseados.

Aspectos a considerar en el diseño de una copa

Tamaño de la copa

El tamaño de la copa es importante porque influye tanto sobre la calidad como la intensidad de los aromas. Debemos elegir el espacio para inhalar el aroma desprendido teniendo en cuenta la "personalidad" del vino o licor. Los vinos tintos exigen copas grandes mientras que para degustar los blancos hay que utilizar copas de tamaño medio o pequeño que destaquen las notas frutales en vez del contenido alcohólico.

Acabado superior de la copa

El punto inicial de contacto con el vino depende de la forma y volumen de la copa, diámetro del borde, y su acabado, que debe ser tallado y pulido y no redondeado y de cristal fino. Cuando su copa de vino entra en contacto con los labios transmite una señal de alerta a las papilas gustativas. La copa dirige el vino hacia las zonas gustativas adecuadas de nuestro paladar y, en consecuencia, produce distintas sensaciones gustativas. Una vez que la lengua entra en contacto con el vino, transmite simultáneamente tres mensajes: su temperatura, textura y sabor.

La forma de la copa

El descubrimiento inicial surgió al degustar un mismo vino, en distintas copas..El mismo vino parecía completamente distinto, hasta el punto que los catadores expertos llegaron a creer que habían probado vinos distintos.

La variedad de la uva es el factor básico que determina la relación entre aroma frutal, acidez, tanino y alcohol.

El color, bouquet y sabor concentran la atención de las personas aficionadas al vino pero, a menudo, no consideran que la copa representa el instrumento capaz de transmitir el mensaje del vino. Desde hace años, Riedel ha descubierto algunas explicaciones científicas interesantes que indican por qué razón la forma de una copa influye sobre el bouquet y sabor de las bebidas alcohólicas

Influencia sobre el Bouquet

El bouquet se percibe sólo dentro de un margen limitado de temperaturas. Mientras que las temperaturas bajas moderan la intensidad, las altas estimulan especialmente los vapores alcohólicos. Pero, por importante que sea la forma de la copa, no puede funcionar debidamente si no servimos el vino a la temperatura adecuada y en cantidades apropiadas (vino blanco: 85ml; vino tinto: 100 a 140ml), nunca debe llenarse del todo.

Al escanciar vino, comienza inmediatamente la evaporación y sus aromas llenan rápidamente la copa distribuidas por capas según su densidad y densidad relativa. Podemos, por lo tanto, ajustar el tamaño y forma de la copa rigurosamente a los aromas típicos de cada variedad de uva. De ahí la necesidad de la cámara de aire.

Los aromas más leves y frágiles evocan los de flores y frutas que ascienden hasta el mismo borde de la copa mientras que la zona intermedia presenta abundancia de perfumes que recuerdan el verdor de las plantas y componentes minerales que nos hablan de la tierra. Los aromas más intensos, que abarcan generalmente la madera y el alcohol, permanecen en el fondo de la copa. Al agitar el vino dentro de la copa, humedece una superficie mayor y aumenta tanto la evaporación como la intensidad de los aromas.

Influencia sobre el Sabor

Antes de empezar unas breves nociones de biología,el mapa lingual.

Una de las "verdades" más extendidas acerca del gusto se refiere a la distribución de la sensibilidad entre los cuatro sabores básicos.

El mapa lingual que sitúa la capacidad para percibir lo "dulce" en la punta de la lengua, lo "amargo" en la parte posterior, salado en el centro y acido en los lados.


Zonas gustativas en la lengua
El sabor

¡Cada uno es rey y señor de su paladar! No podemos establecer normas rígidas que anulen las preferencias personales. Pero podemos ofrecer algunas indicaciones útiles y, desde hace muchos años, nuestras sugerencias gozan de aceptación abrumadora entre los aficionados al vino.

La mente controla de forma subconsciente los movimientos físicos y posturas de la cabeza y cuerpo, mientras que la forma de la copa determina la postura de nuestra cabeza y nos permite beber sin verter el líquido. Si utilizamos copas de boca muy ancha tenemos que bajar la cabeza para sorber; mientras que las de boca más pequeña nos obligan a inclinar hacia atrás la cabeza para que el líquido fluya por gravedad.

De ese modo, el líquido llega a las distintas "zonas gustativas" del paladar.

La forma de la copa puede influir drásticamente, en estos casos, al transmitir la sensación que produce cada vino. Cada tipo de vino contiene una mezcla exclusiva de características -frutadas, ácidas, minerales, taninos, alcohol - que dependen tanto de la variedad a que pertenece la uva como del clima y suelo donde ha crecido.

Las copas de Riedel estudian las características de las variedades para transmitir las cualidades del vino o licor a las fosas nasales y paladar de tal modo que puedan expresar plenamente su personalidad. El regusto final desempeña un papel importante dentro de la impresión general y depende también en grado superlativo del diseño de la copa.

Ejemplos de copas y como fluye el liquido a la boca.

Este modelo de copa dirige el vino hacia el centro de la lengua y armoniza las sensaciones frutadas con el taninos y la acidez. Este modelo de copa dirige el vino hacia la punta de la lengua para destacar la sensación afrutada y equilibrar la acidez natural elevada. Este modelo de copa con Borde redondeado Impide que el vino fluya suavemente y tiende a destacar la acidez y aspereza.
 
Este modelo de copa ha sido diseñado para destacar la finura del bouquet, además de la riqueza y carácter complejo que el paladar percibe. Creada para degustar vinos blancos de cuerpo completo y acidez moderada. Dirige el vino hacia el centro de la lengua para destacarla perfecta armonía entre todos los componentes. Diseñada para vinos blancos afrutados, ligeros, de acidez alta. Guía el vino hacia la punta de la lengua para realzar el carácter, afrutado y reducir la sensación de acidez naturalmente elevada.